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Casi
200
cetáceos
vararon
en
la
arena
y
muchos
murieron
Grupos
de
rescatistas
se
dirigieron
ayer
a
la
playa
Naracoopa,
en
King
Island,
cerca
de
Tasmania,
con
el
objeto
de
salvarles
la
vida
a
casi
200
ballenas
y
media
docena
de
delfines
que
quedaron
atrapados
en
la
playa.
No
se
sabe
por
qué
los
animales
se
dirigieron
a
la
isla,
situada
a
medio
camino
entre
Tasmania
y
Australia.
En
principio
explicaron
que
la
manada
de
ballenas
piloto
y
los
delfines
nariz
de
botella
fueron
atrapados
por
una
marea
extremadamente
baja.
Son
varias
las
teorías
sobre
por
qué
ocurren
estos
varamientos
masivos.
Entre
las
causas
naturales,
los
especialistas
mencionan
las
infecciones
parasitarias
en
el
sistema
nervioso
y
en
el
oído
medio,
que
alteran
los
sentidos
de
orientación
de
los
cetáceos;
las
infecciones
virales
o
bacterianas,
que
afectan
la
salud
de
toda
una
manada;
la
huída
de
sus
predadores;
los
fuertes
lazos
de
unión
social
de
la
manada,
que
hacen
que
todos
los
miembros
sigan
a
un
solo
individuo;
las
mareas
extraordinarias;
las
características
geográficas
particulares
de
una
bahía
que
pueden
«atrapar»
a
los
animales
en
la
costa,
y
la
desorientación
por
alteraciones
del
campo
magnético
terrestre
que
usan
los
odontocetos
para
orientarse.
Rescatistas
en
acción
El
equipo
de
rescatistas
australianos
llegó
inmediatamente
a
la
playa
y
recibieron
la
colaboración
de
familias,
padres,
madres,
abuelos...
Todos
ayudaron,
con
la
dirección
de
los
guardaparques.
Hicieron
cadenas
de
agua
con
baldes
y
toallas
para
cubrir
a
las
ballenas
y
protegerlas
del
sol,
y
recorrieron
la
costa
en
motos
acuáticas
para
evitar
que
otros
animales
también
quedaran
varados.
Cuando
llegó
la
marea
alta,
ayudaron
a
sacar
ballenas
al
agua,
pero
no
siempre
con
éxito.
"Un
par
de
escolares
consiguieron
sacar
a
un
ballenato,
pero
volvió
dos
veces
a
la
playa.
La
escena
rompía
el
corazón",
contaban
los
vecinos.
Fuente:
www.lanacion.com.ar
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03
de
marzo
de
2009
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